viernes, 23 de junio de 2017

23 junio 2017 (20.06.17) Cadena SER (entrevistas)

23 junio 2017 (20.06.17)



Entrevista en programa “Hora 25” Cadena SER

El pasado martes 20 de junio tuvimos la oportunidad de participar en el programa “Hora 25” de Cadena SER presentado por Angels Barceló. Tras un informe de las consecuencias del atentado a nivel político y social, cuatro víctimas del atentado en Hipercor estuvimos presentes: Enrique Vicente y Nuria Manzanares (padres de dos hijos asesinados junto a la hermana de Nuria), Jordi Morales (resultaron muertos su padre y su madre embarazada) y un servidor.
Creo imprescindible escuchar los testimonios, especialmente de Enrique, Nuria y Jordi. Personas que merecen todo el reconocimiento por la paciencia y la dignidad mostradas ante el abandono y las negativas de la administración para reconocer su situación real. Por tantas víctimas como ellos vale la pena luchar y trabajar, para conseguir que se reconozcan sus secuelas psicológicas como derivadas de atentado terrorista y no como una simple enfermedad común. Personas que no ven sus secuelas reconocidas como derivadas de atentado terrorista pese a sufrir la muerte de sus familiares o pese a haber tenido que ir la misma noche del atentado a reconocer los diferentes cuerpos por si, entre ellos, estaba su esposo.
Y, mientras tanto, otros personajes están viviendo del dolor ajeno, cobrando indemnizaciones y pensiones gracias a sus excelentes dotes teatrales mientras mienten diciendo que son los familiares de algunos muertos o algunos heridos quienes las reciben o explicando actividades y relatos que jamás han realizado.
Así va el país…

Para escuchar el programa, este es el link

http://play.cadenaser.com/audio/cadenaser_hora25_20170620_210000_220000/

23 junio 2017 El Periódico de Catalunya (artículo Sara Bosch)

23 junio 2017



Acuérdense de nosotros
Hace 25 años empecé a oírles. A descubrir la psicología de un dolor distinto del que nunca me hablaron en la facultad

Todo pasa demasiado rápido aquel día en Hipercor. El coche bomba estalló de repente. Ellos, los que se fueron, lo hicieron rápido, sin darles tiempo a sentir, a pensar en lo siguiente que tocaba. Pensamientos rápidos de esos que llevamos en la cabeza mientras nos sentamos, descargamos la compra, nos reímos o -como hoy- nos quejamos del calor. A ellos, a todos los demás, el miedo se les metió rápido en el cuerpo. Implacable. Por debajo de la piel herida, o del alma en grito. Se les quedó en la mirada rápida hacia los lados, en la mirada fija hacia el cielo.
Los 30 años han pasado rápido. Los homenajes también. Y, como entonces, llegó el día después. El largo y lento día después.Y rápidas, las noticias continúan. Ya no es actualidad. Ya pasó…
Hace 25 años empecé a oírles. A descubrir la psicología de un dolor distinto del que nunca me hablaron en la facultad. A llamar a cada trastorno, a cada síntoma con su nombre y su matiz. El temor a tocar casi cualquier cosa de M. por su obsesión a infectarse. El llanto de F., a escondidas tantas noches, hasta que se desbordó en uno de esos aniversarios. El infierno de V., arrastrando la sombra del carbón de los diamantes de su vida. El silencio de B. en las curas terribles, porque nunca se permitió quejarse en voz alta. El marido de D., que se convirtió en algo distinto. El hijo T., que nunca quiso ocupar el lugar de su padre.

No nos usen

Vidas. Vidas que, a sus ojos, han continuado demasiado deprisa. Vidas que desde que les oigo, dicen las mismas cosas: acuérdense de nosotros. Pregunten cómo estamos. No hablen en nuestro nombre. No nos usen. No nos mediaticen. No nos nieguen. Vidas que, desde que las conozco han tenido que luchar contra ustedes, o representantes de lo que ustedes representan, en salas de tribunales. Vidas que han tenido que oír que no han sabido acreditar suficientemente su daño, y que no han tenido la gracia de convencerles.
Vidas que siguen diciéndoles que están hartos de su lugar en la foto. Vidas, víctimas a las que en los aniversarios, les dan todo su apoyo, su reconocimiento y su más sentido…¿qué?. Su sentido de un apoyo solo cuando les es fácil. Cuando vienen directas. Cuando traen bien sus papeles bajo el brazo. Cuando se les muestran cerca, detrás siempre de ustedes, y aún son capaces de darles la mano que tan formalmente les tienden. Con mucho y sentido apoyo.

Dónde estaban en los juicios cuando el abogado de aquello que ustedes representan intentaba humillarles. Dónde estaban cuando aun saliendo dignamente con sus secuelas al viento, otros en su nombre recurrían la sentencia.

Basta ya

Permítanme decirlo por una vez. Me lo he ganado. Basta ya. Basta ya de reconocimientos delante de monumentos de piedra. Resuelvan lo que les falta por hacer. Encuentren a las vidas, víctimas de todos, que aún no conocen. Concedan de una vez el reconocimiento a las que lo son. Dejen su lugar en las primeras filas, ¿qué hacen ahí? Dejen de poner plazos absurdos y nombres aún más absurdos a las heridas psicológicas. No son los correctos. Infórmense. Ni existen las víctimas directas ni las indirectas. O se es o no se es. Y si alguna se les ha colado…no lo paguen con las que bastante desgracia tienen por serlo. Y estén atentos, afinen el oído… suelen ser las que menos hablan, las que menos gritan.
Pregúntennos. A todos los que estamos a su servicio. Les aseguro que nuestra honestidad está demostrada. Siempre que fui juré decir verdad. Resuelvan de una vez, que ese es el único homenaje que necesitan. Y llámenles. A todos. A todos y cada uno de aquellos por los que lo sintieron tanto. Hablen con ellos. Y no permitan que muevan ni un dedo por tener la ayuda que les prometieron. Ya les aseguro que eso vale más que muchas medallas y muchos de los actos con protocolo. Vengan de quien vengan.

Palabras y mentiras

Mientras una de esas vidas siga padeciendo abandono, sentimiento de injusticia o de agravio… serán mentira. Serán mentira sus palabras a sus oídos. Ya se lo digo yo, por si ellos no saben o no pueden. Dejen ya de venir a apoyarles si esa va a seguir siendo su forma de hacerlo.
Hoy me permito pedirles que no les hagan más daño. Ustedes estaban en el bando de los buenos.
El próximo año, o quizás en el 40 o 50 aniversario… o en cualquier cumpleaños de otros terrores, antes de ponerse el traje de gala, quítense la corbata, descalcen los tacones, quítense el pin y el tono de leer ante el micrófono. Vayan a su casa antes que al monumento que elijan, la sala que elijan. Pídanles que les hagan un café. Vayan humildes, sin pedir perdones que no van a resolver problemas reales. Vayan con ganas de saber quiénes son y qué necesitan. Y solo después, después de ellos, dejen las flores que merecen aquellos que les siguen observando desde el cielo.

Opinión:

Qué puedo decir de Sara Bosch, que no haya dicho ya…. la psicóloga que desde 1993 siempre ha estado a mi lado, la que ha escuchado vivencias que nadie mas habrá escuchado, la que se quedó sin trabajo cuando dijo en público que el presidente de una asociación solo buscaba su propio provecho personal, la que recibió el desprecio de un inepto al explicar que las secuelas que cierto personaje se inventa son absolutamente falsas… podría estar días explicando quién es Sara Bosch y no terminaría.
Pero no es necesario. Con leer este artículo que le ha salido del corazón tras asistir al acto del pasado sábado 17 de junio ya está todo dicho. 25 años de trabajo conjunto y siempre al lado de las víctimas del terrorismo, trabajando gratis durante años y años demuestra su alto grado de compromiso con el colectivo.

Y todo gracias a Antoni Bassas, Silvia Coppulo y un programa de TV3. 

22 junio 2017 (18.06.17) (9) Concierto de la Orquestra Symphonic Big Band

22 junio 2017 (18.06.17)

Concierto de la Orquestra Symphonic Big Band

No todos los actos de recuerdo al cumplirse los treinta años del atentado en Hipercor han sido de carácter político... El sábado 17 de junio se celebró un acto en el que el protagonismo fue para las víctimas del terrorismo, especialmente para los familiares de 20 de los 21 asesinados, acompañados de mas de 30 heridos. En cambio, del acto del lunes en el que el protagonismo fue para los políticos y los enfrentamientos posteriores a sus discursos ya se ha visto y dicho todo...

Pero en la línea del acto del sábado y ofreciendo todo el protagonismo nuevamente a las víctimas, la AAVV de La Sagrera preparó un concierto para el domingo 18 de junio en el Parc de la Pegaso. La Orquestra Symphonic Big Band ofreció un extenso repertorio de una calidad incuestionable, con un añadido especial: excepto el director, el resto de la orquesta son jóvenes que ni siquiera habían nacido cuando ocurrió el atentado. El ambiente que se respiraba en los 500 asistentes y entre las víctimas que allí nos encontramos era la muestra de la solidaridad personificada que unida a la alegría del reencuentro con muchos de los clientes que hace treinta años conocí hizo que el tiempo pasara deprisa, muy deprisa...
Y quiero hacer una mención especial a las conversaciones mantenidas con los miembros de la orquesta al acabar el concierto. Ver el interés que mostraron por conocer la verdad de lo ocurrido en estos treinta años me permitió comprobar que además de ser excelentes intérpretes hay algunos que podrían dedicarse perfectamente al mundo del periodismo...

Para terminar, muchas víctimas que estuvieron presentes y muchas que no pudieron estar me piden que haga un agradecimiento público a toda la organización. Dicho queda.
Aunque quien mejor lo pudo hacer, lo hizo... Francesc Manzanares (en Hipercor mataron a su hermana Mercedes y a sus sobrinos Silvia y Jordi), venido desde Madrid para los actos del sábado y del domingo tomó la palabra al final del concierto para agradecer todo el esfuerzo para la organización y la asistencia de los presentes.










Francesc Manzanares agradeciendo a la organización, a la orquesta y a los asistentes todo el interés mostrado

22 junio 2017 (6) El Periódico de Catalunya (opinión)

22 junio 2017 



El patinazo de Puigdemont


Del terrorismo, como del cerdo, se aprovecha todo: el dolor de las víctimas, los éxitos policiales, la unidad de los partidos políticos, el arrojo de los jueces, la guerra sucia del Estado. Todo es susceptible de entrar en el túrmix del debate público cuando el análisis de la barbarie se hace desde una posición partidista. El 'president' de la Generalitat no se ha librado de una tentación generalmente atribuida al PP, al PSOE, al PNV y a Batasuna/Bildu.
Carles Puigdemont no tuvo su mejor día el lunes cuando mezcló la perseverancia de "tantas personas, algunas de ellas anónimas", en la lucha contra ETA con la del "pueblo de Catalunya" en pos de la independencia. Lo hizo en el 30º aniversario del atentado de Hipercor y en plena recta final del pulso soberanista para organizar el referéndum del 1 de octubre. Los guionistas del Palau se pasaron esta vez de frenada en sus furores épicos. La comparación estaba muy traída por los pelos y la ocasión no era la más adecuada, pues se vinculaba el dolor generalizado por la matanza de aquel 19 de junio de 1987 con un proceso político que divide prácticamente por la mitad a la sociedad catalana.
Los estrategas posconvergentes debían de contar con que las reacciones del Gobierno central y del PP serían tan airadas que se convertirían, de rebote, en un éxito del 'president'. Y algunos portavoces populares volvieron a exagerar, pero no tanto como para eclipsar el patinazo de Puigdemont.
Lo sorprendente es que nadie haya sacado punta al término de resistencia frente al terrorismo. Efectivamente, como dijo el 'president', muchas personas (empezando por miles de vascos) dieron testimonio de resistencia ante la lacra terrorista. Pero también lo dio el Estado, el mismo que ahora se siente desafiado por el soberanismo catalán.

Maquinaria implacable

Hubo ruido de sables y sangrienta guerra sucia. Hubo excesos en comisarías y algunas leyes antiterroristas injustas. Pero lo cierto es que el Estado se comportó como una maquinaria implacable ante quienes reivindicaban con métodos violentos –algo que ni por asomo ocurre en Catalunya– el derecho de autoderminación.

Opinión:

Es muy cierto que las palabras del President de la Generalitat no son acertadas porque la comparación utilizada tampoco lo es. Personalmente no entiendo que se planteara ese comentario en un acto que debía servir para homenajear a “LAS” víctimas del atentado en Hipercor (otra cosa distinta es el número de víctimas del atentado presentes en el acto).
Por ello creo que el President debería explicar qué quiso decir con la famosa frase… del mismo modo que el ministro debería explicar la razón que le movió a hablar de la Transición y la Constitución en el mismo acto.
Pero siendo sincero ¿qué se puede esperar que ocurra cuando se juntan representantes políticos de diferentes gobiernos y se les da el uso de la palabra? ¿Qué no hagan política?
Lo que no acierto a entender es que, salvando la representatividad institucional y los cargos públicos, nadie haya tomado las medidas pertinentes ante los ataques y el uso político que algunos hacen con “LAS” víctimas del atentado en Hipercor. Por ejemplo, el periodista Alfonso Rojo…















22 junio 2017 (21.06.17) (5) El Mundo del siglo XXI

22 junio 2017 (21.06.17)



Las víctimas del terrorismo homenajean a Esperanza Aguirre y a Ignacio Echeverría

Dignidad y Justicia congrega a representantes de todos los cuerpos dedicados a luchar contra ETA y contra el yihadismo de España y Francia

Guardaba silencio. Estaba en un segundo plano, retirada de la vida política desde que dimitió de sus cargos. Pero ayer, Esperanza Aguirre acudió a un acto de víctimas del terrorismo, un acto organizado por la asociación Dignidad y Justicia, presidida por Daniel Portero.

Era ella una de las galardonadas con una medalla por su atención como presidenta de la Comunidad de Madrid al colectivo de los que sufrieron el ataque etarra.

Porque hoy Dignidad y Justicia ha logrado reunir a representantes de casi todos los cuerpos policiales del Estado español y francés, y de sus servicios de inteligencia, que han tenido un papel esencial en la lucha contra ETA. Al acto, entre otros, acudió también el titular de Interior, Juan Ignacio Zoido.

Esperanza Aguirre compartió galardón con Ignacio Echeverría, el joven español asesinado en el atentado de Londres. Al acto acudieron sus padres para recoger ese reconocimiento.

En sus palabras, Esperanza Aguirre ha pedido que se respete el Estado de Derecho y que «no se condene con un titular». Aguirre, que ha dicho que comienza ahora «una nueva etapa» en la que seguirá defendiendo la dignidad de las víctimas del terrorismo, ha advertido a «los socialistas que sienten la tentación de aliarse con Podemos» que, tiempo atrás, el líder de este partido, Pablo Iglesias, coincidió con ETA para criticar la Constitución de 1978.

Según Aguirre, lo que Pablo Iglesias dijo fue «que ETA es la que sabe lo que es una democracia y que nuestra Constitución es algo que hay que derogar».

Además de Aguirre y a Echeverría la asociación presidida por Daniel Portero ha reconocido con sus medallas al embajador francés en España, Yves Saint-Geours, al general jefe del Servicio de Información de la Guardia Civil, Pablo Salas y al inspector jefe de la Policía Nacional y miembro del CITCO José Luis Serrano, entre otros.

Ha sido Mikel Lejarza, el Lobo, que estuvo infiltrado en ETA, quien ha entregado algunas de las medallas en un acto en el que los representantes de Dignidad y Justicia han pedido que no haya negociación alguna con los terroristas y han insistido en que la banda no desaparecerá mientras siga habiendo acciones de enaltecimiento, se tergiverse el lenguaje y sigan impunes los 370 crímenes sin resolver.

Opinión:

Es curioso el planteamiento de la noticia y alguien tiene que decirlo… porque el mensaje subliminal es impactante y hay que descubrirlo.

Si analizamos la noticia nos dicen que se logró reunir “a representantes de casi todos los cuerpos policiales del Estado español y francés, y de sus servicios de inteligencia”. Utilizar la palabra “casi” significa que no estban todos y, por lo tanto, no se podía escribir directamente “a representantes de LOS cuerpos policiales…” porque la redacción no sería la correcta.

Mientras tanto y en la misma noticia se utiliza el titular (sí, el titular) que dice “Las víctimas del terrorismo homenajean a Esperanza Aguirre y a Ignacio Echeverría”… ¿por qué en esta ocasión se utiliza el artículo determinado plural que representa la totalidad? ¿LAS víctimas?

Pues nada, desde el cariño y el respeto que le tengo a Daniel Portero (y el lo sabe) me he preguntado cual es la representatividad de la asociación que preside en el total de víctimas del terrorismo asociadas (que tampoco lo son todas) y descubro que, según datos de la administración, es de un 0’45 %.

Curiosa la utilización… no se atreven a DESinformar generalizando al hablar de cuerpos policiales y de servicios de inteligencia pero si se trata de hacerlo con víctimas del terrorismo no existe el más mínimo problema ni pudor ni responsabilidad en hacerlo.

Es la misma situación vivida en las últimas semanas cuando se publicó  que “LAS víctimas piden a Colau que suspenda un acto…” que el Ajuntament de Barcelona estaba preparando desde noviembre de 2016… el resultado fue que familiares de 20 de las 21 víctimas asesinadas acudieron y participaron en el acto y mas de 30 heridos estuvimos presentes.

Es la misma situación en la que se publicó que LAS víctimas estábamos molestas con el Rey Felipe VI porque no acudiría a uno de los homenajes a LAS víctimas en Hipercor… curioso modo de aplicar el artículo LAS cuando no conozco a ninguna víctima del atentado en Hipercor que tuviera noticia de esa visita ni mucho menos hubiera sido consultada para conocer qué pensaba sobre el hecho de que el Rey Felipe VI viniera o excusara el no venir…

Van llegando mas noticias sobre este tema que ya me plantearé si publicar o no, porque creo que hay muchas cosas que no merece la pena ni comentar

Ah, se me olvidaba… el martes me negué por primera vez en treinta años a colaborar con un medio de comunicación… me pedían contactar con víctimas para que ofrecieran su opinión política ante lo sucedido en el acto del lunes por la tarde. Pienso que si quieren hablar con víctimas para hacer política, que llamen a la mayoría de asociaciones o a la Fundación de Víctimas del Terrorismo. La revista ya da muchas pistas…


22 junio 2017 (20.06.17) (4) ETB (opinión)

22 junio 2017 (20.06.17) 



Roberto Manrique es una de las víctimas del atentado en el supermercado Hipercor de Barcelona de 1987. Fue la mayor masacre indiscriminada perpetrada por ETA con un saldo de 21 víctimas mortales.

http://www.eitb.eus/es/radio/radio-euskadi/programas/ganbara/detalle/4915983/todavia-quedan-expedientes-abiertos-victimas-reconocimiento/


‘Todavía quedan expedientes abiertos y víctimas sin un reconocimiento'

El 19 de junio de 1987, ETA colocó un coche bomba en el parking subterráneo del supermercado Hipercor de Barcelona. Fue la mayor masacre indiscriminada perpetrada por ETA que se saldó con 21 víctimas mortales.
Fue el primer atentado en le que se reconoció judicialmente la responsabilidad patrimonial parcial del Estado por un atentado terrorista.

Opinión:

Siguen llegando aportaciones de algunos lectores sobre noticias de los últimos días. En relación a la presente me ha gustado mucho el comentario que aparece en el mail cuando me dicen que “unos siguen haciendo política con el terrorismo y otros denunciáis los problemas reales y trabajáis para encontrarle solución”




jueves, 22 de junio de 2017

22 juny 2017 (19.06.17) (3) elnacional.cat

22 juny 2017 (19.06.17)




Ser víctima d’Hipercor: trenta anys de lluita contra l’oblit

Se’n recorda perfectament, com si fos ahir. En aquell moment, el Robert Manrique estava tallant deu llibrets de llom per a la senyora Agustina Cabanillas i la seva filla Maricarmen, veïnes del barri. Feia “una mica de broma”, reia, perquè a ell li agradava la seva feina de carnisser, s’ho passava molt bé. Fins que, en un instant, tota la seva vida va canviar: “Estava tallant deu llibrets de llom i... bum!”.

Té un petit buit de memòria d’uns 15 segons, admet. Ho compara amb quan trenques una nou amb un trencanous: “Primer sents un enorme crec i, de cop i volta, el silenci total”. Després recupera els records: “Crits, aigua que queia dels sprinklers del sostre. Notava que la pell se m’estava fonent, que m’estava quedant cec. Recordo molt les olors d’aquell dia encara avui. Mentre intentava sortir d’allà, relliscava. L’aigua que queia es barrejava amb la calor que pujava, i bullia. Se’m van quedar les sabates enganxades a terra. Vaig sortir descalç.”

Abans de sortir, va salvar la vida d’una noia –això ho va saber després-, apagant-li les flames com podia. Va ser un cop va arribar a l’hospital que va saber què havia passat, després de sentir els metges parlar entre ells: havia estat ETA qui havia posat un cotxe bomba al garatge subterrani del centre comercial Hipercor, a l’avinguda Meridiana de Barcelona. D’aquell fatídic divendres 19 de juny de 1987 avui se’n compleixen trenta anys.

Malgrat les tres trucades d’advertència del comando Barcelona d’ETA, el cotxe bomba va esclatar a les 16:08. Una ona de xoc de 2.834 metres per segon, una pressió de 96.948.351 tones/metre i una temperatura d’uns 2.300 graus centígrads. El balanç, de 21 morts i 45 ferits, el va situar com la massacre més sanguinària i indiscriminada del grup terrorista.

Dos dels responsables de col·locar aquell Ford Sierra a Hipercor, Josefa Ernaga i Domingo Troitiño, ja han complert condemna. Els altres dos condemnats, Rafael Caride i Santi Potros, continuen entre reixes. L’Estat espanyol també va ser condemnat per negligència policial, justament per no haver desallotjat les instal·lacions malgrat les trucades anònimes advertint sobre l'artefacte.

El Robert Manrique va sobreviure, amb cremades per tot el cos: les mans, els braços, la cara, la part del cap que no estava coberta per la gorra... Va passar hospitalitzat dos mesos, en un llit, sense veure els seus fills (ell no volia que el veiessin així). Les seves clientes, l'Agustina Cabanillas i la seva filla Maricarmen, també van salvar-se. La mare va fer-ho després de passar diverses setmanes entre la vida i la mort amb greus cremades en el 65% del cos.

El destí pot arribar a ser molt cruel, perquè la veritat és que el Robert no havia de ser allà en aquell moment: una de les seves condicions per acceptar el trasllat d’El Corte Inglés a Hipercor va ser fer torn de matins per poder passar temps amb els seus dos fills, que llavors tenien tres anys i nou mesos. Però tot just el dia abans, el dijous 18 de juny, el seu company Josep Maria va demanar-li si podia canviar-li el torn. “Li vaig dir que sí, que només faltaria, i allà estava jo tallant deu llibrets de llom”.

Qui tampoc havia de ser-hi era el Xavier Valls, un arquitecte de 48 anys que vivia a Santa Coloma de Gramenet. Era a l’agència de viatges d’Hipercor. Estava mirant uns bitllets de vaixell per anar a passar uns dies de vacances a Menorca. Va tenir la mala sort de deixar-se el DNI al cotxe, i el necessitava, així que va haver de tornar al garatge a buscar-lo.

En aquell precís moment, el Xavier va trobar la mort en un Ford Sierra amb 200 quilos de material explosiu. No va poder fer-hi res: era a l'epicentre. L’agència de viatges, curiosament, va quedar intacta, no va passar-li res. De fet, la mateixa directora de l’agència va anar a casa del Xavier l’endemà a explicar el que havia passat a la seva dona, la Maria Josep.

“Quan li van dir a la meva mare que el meu pare estava a l’Hipercor, no s’ho va creure”, explica el Jordi, un dels dos fills del Xavier i la Maria Josep, un “orfe d’Hipercor”. El Jordi tenia llavors sis anys. El que va veure ho ha anat completant amb el que li han anat explicant amb el pas dels anys. “Ni per horaris, ni per ruta, ni per manera de ser. Era impossible que el meu pare fos allà. Però sí que hi era: en el lloc i el moment equivocats”.

El Jordi té alguns records. Cap a les set o vuit de la tarda van rebre una trucada a casa, que va agafar el seu avi, perquè la seva mare era fora. A l’altra banda del telèfon preguntaven pel Xavier, que havia d’anar a fer una conferència i no s’hi havia presentat. També recorda que el van deixar un parell de dies, probablement tot aquell cap de setmana, a casa d’un familiar, “suposo que per mantenir-me al marge de tot allò”.

A més d’arquitecte, el Xavier Valls era activista polític. “Ell era una persona polititzada, que fins i tot havia militat al PSUC durant la clandestinitat i havia estat molt involucrat en el moviment veïnal de Santa Coloma i l’Assemblea Nacional de Catalunya”, explica el fill, que avui té 36 anys. “Era una persona d’esquerres, però també bastant catalanista, nacionalista”, afegeix. Fins i tot havia mostrat simpatia cap a Herri Batasuna, llavors el braç polític de l’esquerra abertzale. Segons la vídua, la Maria Josep, un cop va arribar a dir que “als bascos no els prenen el pèl com a nosaltres”.

De fet, el Jordi confessa que aquestes dues paraules –Herri Batasuna– les recorda des de ben petit. “És un nom que tenia allà i que, inconscientment, em fa posar... No sé com descriure-ho. Jo només escoltava als mitjans que no condemnaven el terrorisme. I jo pensava: són els terroristes que han matat el meu pare i no ho condemnen.”

“Jo ho vaig assumir després, uns anys més tard”, explica el Jordi Valls, que avui és economista. Quan va morir el seu pare, tan sols tenia sis anys, i el seu germà nou; no n’era gaire conscient. “Recordo que a partir dels nou o deu anys, ja vaig començar a assimilar-ho, vaig començar a sentir la falta, que el meu pare no hi era. Aquesta falta va marcar la meva preadolescència i la meva adolescència”, afegeix. Diu que va poder refer-se gràcies a la xarxa de suport familiar i a l’acompanyament psicològic. També la seva mare els va protegir sempre, a ell i el seu germà, de l’exposició pública i mediàtica.

Les circumstàncies de la mort, el fet de ser un atemptat terrorista, van ser determinants. “Amb els següents atemptats, ho anava revivint. La meva joventut va coincidir amb els anys més durs d’ETA, els 'anys de plom'. Ho revivia constantment. Sortia a la televisió i els mitjans, la gent en parlava, i jo no acabava de tancar mai. Evidentment, mai es tanca del tot, però aquell context no ajudava: el tema sempre estava allà, present”.

El dia que l’exlíder de Batasuna Pernando Barrena va fer una conferència a la Universitat de Barcelona on va demanar disculpes a les víctimes, el 22 de novembre del 2012, el Jordi hi era. I va reconèixer aquest gest a una esquerraabertzale que considera que a vegades ha estat “cínica”. Avui pot empatitzar també amb les altres parts del conflicte: “Malgrat ser víctima, jo també entenc que hi ha hagut patiment a tots costats. Entenc que l’esquerra abertzale i l’entorn d’ETA també han patit. Puc empatitzar-hi”.

Després de passar dos mesos sense sortir de l’hospital, sense sortir del llit, el primer que volia fer el Robert era veure els seus nens. Però el primer que va fer, abans de passar per casa, va ser tornar a l’Hipercor, veure com havia quedat i retrobar els seus companys de feina. Un cop fet això, llavors sí, va tornar a casa. “Vaig invertir l’ordre i crec que vaig fer bé”, diu. “Si no, m’hagués costat molt tornar”. De fet, al desembre ja era allà un altre cop treballant, “perquè necessitava tornar a la normalitat i perquè al Nadal pagaven molt bé”.

Segons ell, va refer-se ràpidament pel seu caràcter: era jove (24 anys) i tenia molta empenta. “Jo tenia dues coses ficades al cap: els meus nens i tornar a jugar a tennis, com vaig fer el matí de l’atemptat”, afirma el Robert. “En la primera intervenció hi havia risc d’amputació del braç dret. Quan surts de l’hospital i veus que encara tens braç, i després que a poc a poc vas recuperant la força, tot això et dona confiança”. La recuperació física va acompanyar la recuperació psicològica. Avui té una vida que no dona l’abast: a més d'atendre desenes de víctimes, s’està traient el grau de Dret a la UOC i està ajudant en un despatx d’advocats.

Oblidades pel sistema

No va ser fins al 2010, amb el tripartit, que la Generalitat va tenir una oficina d’atenció a les víctimes. La consellera Montserrat Tura va encarregar al Robert Manrique la direcció del Servei d’Informació i Orientació a les Víctimes del Terrorisme (SIOVT), a semblança de l’oficina del Govern basc. Ell, amb l’ajuda de la psicòloga Sara Bosch, ja portava vint anys documentant, assessorant, acompanyant, tramitant indemnitzacions, fent el que fos necessari.

Però va durar pocs mesos, aquesta oficina. Va ser inaugurada l’abril del 2010. El desembre d’aquell any, va haver-hi canvi de govern, amb el retorn de Convergència i Unió. Aquell mateix mes, el Robert va presentar un informe sobre les víctimes del terrorisme a Catalunya. “Dues hores més tard, el nou Govern va comunicar-me que s’havia de tancar el servei”, diu. Van traslladar-lo a l’Oficina d’atenció a la víctima del delicte i van retallar-ne el pressupost un 95%.

“Vam estar treballant de gener a juliol del 2011, matí i tarda, per 50 euros. Després, ni això”, denuncia el Robert. “Que em diguin que és per les retallades, que puc arribar a  entendre-ho; però que no em diguin que es pot fer des d’una altra oficina, perquè no és el mateix atendre una senyora a qui li han robat la bossa que una mare a qui li han assassinat el fill”.

Justament aquell estudi inèdit que havia presentat el Robert palesava la despreocupació de les administracions: mai abans no s’havien comptabilitzat les víctimes del terrorisme a Catalunya o catalanes. Cap institució, ni policial ni governamental, ho havia fet; de fet, totes confiaven que ho feia algú altre, això. El balanç de l’informe van ser 118 morts a mans de 24 organitzacions terroristes des del 1968. 118 oblidats per l’Administració. “La tasca de cerca de víctimes l’ha de fer l’Administració. Com que no ho fa el Ministeri, fem-ho des de Catalunya”, reclama.

Després de tants anys treballant-hi, n’ha vist de tots colors. Per exemple, falses víctimes del terrorisme, que construeixen relats ficticis com si fossin el mateix Enric Marco. “M’he trobat amb associacions que surten del no-res i diuen haver aconseguit 900 víctimes en tres mesos. Et passen una part de la llista, investigues i veus que està plena de morts que s’hi han inscrit. Però això sí: amb subvenció de 50.000 euros del Govern basc. És que no investiguen a qui subvencionen?”

El Jordi Valls també creu que no s’ha escoltat com s’hauria d’haver escoltat les víctimes. “Hi ha víctimes que, trenta anys després, encara no estan reconegudes. Hi ha gent que no sap encara si és víctima d’Hipercor”. Posa l’exemple d’una víctima de la seva edat que va perdre un familiar i que, si té una fotografia d’aquest familiar, ha estat gràcies a la feina del Robert. “Mira si acompanya l’Administració…”

L’oblit per part de les administracions, diu, ha estat generalitzat, sense excepcions. “N’hi ha que estan més polititzades i n’hi ha que no han fet tanta política, però a nivell de suport cap administració no ha estat a l’altura de les circumstàncies”, lamenta el Jordi, que rebla: “Tots ho han fet malament, perquè no han sabut atendre. L’Estat s’ha ficat més en política i la Generalitat no ha entrat tant en aquest joc, però ningú ha estat a l’altura”. Al final, admet, hi ha la sensació de ser una espècie de víctima doble: “Ja n’has tingut prou amb l’atemptat com per després trobar-te tants problemes i traves.” Les indemnitzacions són un altre capítol.

Però no només són els polítics, qui els han oblidat: és tot el sistema. El Robert recorda un judici al qual va assistir, fa dos anys, per l’assassinat de Juan Fructuoso, a Barcelona, el 2 d'abril del 1987, dos mesos abans d’Hipercor. Va anar a l’Audiència Nacional, a Madrid, acompanyat del Jesús Fructuoso, el germà de l’assassinat.

Això és el que va passar: “Estàvem parlant fora de l’Audiència Nacional. Darrere nostre, hi havia un altre grup, parlant en eusquera. Fins aquí tot normal. Però van començar a moure’s molt, vaig endur-me alguna empenta i finalment vaig girar-me. Vaig trobar-me amb Domingo Troitiño i Josefa Ernaga, els que em van voler matar a mi, els que van matar el Juan.” Es pregunta com és possible que, tenint la llista de gent que aniria al judici, ni la Fiscalia, ni l’Audiència Nacional, ni el Ministeri de l’Interior, ni ningú va evitar una escena com aquesta.

-A què ho atribueixes? -li pregunto.
-A que tant els fot. No hi ha gent preparada. T’imagines que un pederasta es trobés en el judici amb la mare de la nena violada? Doncs és el mateix.
Assegura que no és l’únic cop que li ha passat una cosa semblant.

La línia entre la víctima i el polític

“Jo he tingut el mal costum que no m’ha agradat barrejar l’atemptat o el terrorisme amb la política partidista”, diu el Robert Manrique amb ironia. “A mi m’han ofert càrrecs des de tres partits polítics diferents, i a tots tres els he dit que no. També van oferir-me treballar per al Ministeri de l’Interior l’any 96, i també vaig dir que no, perquè seria posar-me al cantó oposat al de les víctimes. Seria una forma de comprar-me.”

-I es pot saber quins són aquests tres partits, o ens en podem fer una idea?
-Et sorprendria. Només te’n diré un que no m’ho ha demanat mai: el PP.

“Amb Franco es posava un pobre a taula per Nadal. Durant molts anys, la moda ha estat posar una víctima al míting”, critica el Robert. Hi ha polítics que han intentat captar víctimes, continua, però també víctimes que s’hi han posat bé. “Si una víctima pateix un atemptat perquè té un càrrec polític, per exemple Edu Madina, evidentment pot continuar fent la política que li roti. Però quan algú no feia política i després fa carrera política amb això, no hi estic d’acord”.

De seguida li ve un nom al cap: Marimar Blanco, germana de Miguel Ángel Blanco. “El que li van fer al seu germà és una autèntica cabronada i ella és víctima, ho ha patit molt; però d’aquí a ser diputada del PP, i a sobre sent presidenta de la Fundació Víctimes del Terrorisme, és molt lleig. Alguna cosa falla.” Per demostrar què ha passat amb moltes associacions de víctimes, posa les manifestacions com a exemple: “Amb Zapatero a la Moncloa, van arribar a muntar set manifestacions contra l’excarceració de terroristes d’ETA. L’altre dia va sortir Idoia López Riaño, condemnada per 23 assassinats, i ningú no ha mogut un dit.” La presidenta del Col·lectiu de Víctimes del Terrorisme al País Basc (COVITE), Consuelo Ordóñez, va demanar el vot per UPyD el 2012.

Avui el Robert està decebut amb el món de les associacions. Va ser vicepresident de l’Associació de Víctimes del Terrorisme (AVT) espanyola, però el 2002 van expulsar-lo per denunciar la falta de pluralitat, la infiltració d’un determinat corrent polític. Va fundar l’Associació Catalana de Víctimes d’Organitzacions Terroristes (ACVOT). Va marxar-ne perquè havia canviat radicalment la forma de treballar. Ell sempre havia apostat per la proximitat.

El Jordi Valls també se sent allunyat del món de les associacions de víctimes. Li molesten especialment aquelles víctimes que s’autoproclamen portaveus de les víctimes. “Jo molts cops no hi simpatitzo, ni amb les associacions ni amb els seus missatges”, explica. “Moltes vegades s’han deixat polititzar, per desgràcia. Això ho veus molt clarament. Hi ha qui s’hi ha posat bé, des de les associacions, a aquest joc polític. Però les víctimes no estem aquí per fer política, sinó perquè se’ns reconeguin els drets i se’ns escolti.”

De fet, el Jordi desmunta qualsevol estereotip que pugui haver-hi al voltant de les víctimes d’ETA. “Les víctimes són tan diverses com el fet que 21 persones aleatòries estiguin comprant en un Hipercor en un moment determinat”, assegura. I continua: “Som catalanoparlants, castellanoparlants, d’esquerres, de dretes… Al final el que compartim és que volem reconeixement, que volem ser escoltats, que no s’oblidi”. El Robert també hi està d’acord: “Jo he vist víctimes a la V o a manifestacions de l’ANC. No som tots els de la bandereta que es passegen pel carrer Serrano de Madrid, malgrat que alguns ho pensen.”

Es pot perdonar?

El maig del 2011, el Robert Manrique va rebre una carta que probablement mai no hauria esperat rebre. Arribava des del centre penitenciari d’Àlaba, al País Basc. Anava signada per Rafael Caride Simón, un dels homes que l’havia intentat matar amb aquella bomba a l’Hipercor. A la missiva hi deia que estava penedit, que creia que la violència no era el mitjà per aconseguir les coses i li proposava una trobada. El Robert va esperar-se a una tarda d’agost, ja de vacances, per a explicar-ho a la seva dona i els seus fills, que li van dir que ho fes. “Portes anys dient que han de demanar perdó. Si ho vol fer, has d’anar-hi”, li van dir.

El Robert va començar llavors les gestions amb el Ministeri de l’Interior. L’octubre va haver-hi l’anunci del cessament definitiu d’ETA, el novembre eleccions espanyoles i el desembre canvi de govern espanyol, del PSOE al PP. Totes les gestions van quedar paralitzades fins que, el maig del 2012, un any després de rebre la carta del terrorista, va concedir una entrevista a El Periódico.

Dues setmanes més tard, va rebre el vistiplau del Ministeri de l’Interior, que va fixar el 15 de juny com a data i va demanar confidencialitat absoluta. No va acabar complint-se per part de qui ho exigia. “No és culpa meva que el bocamoll de Jorge Fernández Díaz anunciés que dues víctimes d’ETA es reunirien amb els seus victimaris. Quan el 15 de juny vaig sortir de la presó, vaig trobar-me desenes de periodistes”, explica. “Moltíssimes víctimes van felicitar-me, però n’hi ha una que va dir que havia muntat un circ, i certs diaris només van fixar-se en ell.” Aquesta víctima era José Vargas, president de l’Associació Catalana de Víctimes d’Organitzacions Terroristes.

Sigui com sigui, la reunió va produir-se. Va durar una hora i mitja. El Robert va negar-li la mà, i així li ho va justificar: “Pel respecte que li tinc a la resta de víctimes, per la seva dignitat, no vull que la meva mà, si toca la seva, després toqui la d’ells.” Durant la trobada, Caride va mostrar penediment, però no va demanar perdó, perquè era un “concepte catòlic” en què no creia. La impressió que se’n va endur el Robert és plena de matisos. “Sé que aquella trobada va tenir un efecte positiu en moltes víctimes, i això ja em serveix”, diu cinc anys més tard.

El Jordi Valls no sap si accediria a una trobada d’aquest tipus; dependria del context, de si realment està penedit, de com ho demanés. “He tingut la sort d’haver-ho portat prou bé. I com que a les víctimes la pau ens importa, podria arribar a fer-ho”, assegura. “Jo també he de remar a favor de la pau; i, si això servís, probablement ho faria. Perquè puc fer-ho. Però entenc que hi hagi víctimes que tinguin molta ràbia acumulada, que el seu procés personal ha estat diferent del meu…”

Què li diria, si es trobés en aquesta situació? “Li preguntaria què pensava aconseguir políticament amb el brutal atemptat d’Hipercor. Voldria saber què li passava pel cap, per què creia que la violència era el mitjà per a aconseguir els seus objectius polítics.”

Un punt d’inflexió

“Hipercor va ser un canvi d’estratègia terrorista, evidentment, però també va fer que, per exemple, la gent d’Herri Batasuna comencés a dir prou: Txema Montero, Julen Madariaga, que a més era cofundador d’ETA…”, assegura el Robert Manrique. “Amb el pas dels anys veus que allò va obrir una petita escletxa, que cada cop s’ha anat fent més gran”, afegeix. Va ser un punt d’inflexió? “Allà va començar el punt d’inflexió, que va acabar d'arribar amb la salvatjada que li van fer a Miguel Ángel Blanco. Però amb Hipercor s’obre un camí.”

Hipercor va provocar les primeres esquerdes en l’esquerra abertzale. Poc després de l’atemptat, Txomin Ziluaga, secretari general d’Herri Alderdi Sozialista Iraultzailea (principal força de la coalició Herri Batasuna) va suggerir que ETA havia de prendre’s “uns mesos de vacances” i fer un replegament de la lluita armada. Va provocar una purga: tant ell com un centenar de militants més van ser depurats d’Herri Batasuna. El 1992 l’expulsat va ser l’eurodiputat Txema Montero, que des d’Hipercor havia anat adoptant posicions cada cop més contràries a les accions dutes a terme per ETA. Més tard va acabar apropant-se al PNB, sense afiliar-s'hi.

“Jo crec que fins i tot des de l’entorn d’ETA van veure la barbaritat que havien comès, perquè va ser brutal”, diu el Jordi Valls, que afegeix: “N’hi havia que podien pensar que bé, fins llavors les bombes anaven dirigides a militars i policies. Però és que aquest cop eren tots civils. Era un centre comercial ple de civils. Per ETA segurament no, perquè va seguir matant molt més, però socialment sí que va representar un punt d’inflexió. Només cal veure les manifestacions que van organitzar-se aquí a Barcelona.”
En una manifestació encapçalada pel president Jordi Pujol i l’alcalde Pasqual Maragall, uns 750.000 barcelonins van omplir el passeig de Gràcia el 22 de juny del 1987 contra el terrorisme. Marxaven darrere de dues pancartes: “Per la convivència en pau i llibertat, Catalunya rebutja el terrorisme”, “Cooperació ciutadana contra el terrorisme”. El silenci solemne que presidia la protesta només va ser trencat pels aplaudiments als familiars de les víctimes.

Les cròniques de aquell dia recullen també una pancarta que criticava els resultats obtinguts per Herri Batasuna a Catalunya. És interessant fer una ullada a l’evolució dels resultats que va obtenir a les eleccions europees, en les quals hi ha una única circumscripció electoral per a tot l’Estat. HB va ser, per a molts independentistes catalans, una opció molt seductora. Als comicis celebrats el 10 de juny del 1987, tan sols nou dies abans d’Hipercor, 39.693 catalans van votar Herri Batasuna. A les de 1989, en van ser 15.427. I el 1994, 4.481. Enmig també va haver-hi l’atemptat contra la caserna de la Guàrdia Civil a Vic, amb nou morts.

El Robert recorda una cosa que li va dir un dia el periodista Iñaki Gabilondo. Primer el va “encabronar”, però després li va acabar donant la raó. Deia així: “Si Hipercor, en lloc de ser un atemptat amb 21 morts, haguessin estat 21 atemptats amb un mort cadascun, no se’n recordaria ningú”. El mateix Robert s'ha trobat amb atemptats dels quals ningú es recorda. Tampoc les autoritats.

Trenta anys després, la pau

Hi ha una altra data que el Robert Manrique no oblidarà mai: el 20 d’octubre del 2011. Va ser el dia en què ETA va anunciar el cessament definitiu de l’activitat armada. Aquell dia, ja de matinada, el Robert tornava d’una entrevista en una ràdio. “Sempre quedo amb el meu fill a Virrei Amat, a mig camí de casa seva i casa meva. Quan el meu fill em va veure, va abraçar-me com mai a la vida ho havia fet. ‘Cap nen més patirà el que nosaltres hem patit’, em va dir. Vaig tornar a casa plorant.”

Confessa que està vivint “molt content” el final d’ETA. “Perquè ara sé que, si em sona el telèfon a les quatre de la matinada, com a mínim no serà per un altre atemptat d’ETA”, assegura ell. “Perquè sé que ningú més patirà el que molts hem patit durant anys. Perquè, amb la pau al País Basc, som tots els que hi sortim guanyant. Amb la violència, ja s’ha vist, no hi hi han guanyat res; només han perdut.”

“Clar que queda el dolor, però la majoria de víctimes han assumit que això s’acabi. Benvingut sigui el final d’ETA”, defensa el Robert, que afegeix en aquest mateix sentit: “Ara, el que digui la llei. Hi ha lleis que no m’agraden, però, si no m’agraden, intento canviar-les. I això ho pensem moltes víctimes, de debò. El que passa és que no se’ns pregunta i la societat s’acaba fixant només en la víctima que surt al carrer amb la seva bandereta.”

En els mateixos termes parla el Jordi Valls. “Aquell dia, quan ho vaig saber, vaig pensar: ja era hora, ja ha arribat el moment que tant esperàvem. Per fi ETA s’ha adonat que amb allò no anava pas enlloc”, explica. Ho ha viscut, també, amb certa alegria, com un alleujament: “Pensa que han estat anys molt durs. Al País Basc hi ha moltíssima gent, de tots els costats, que ha patit molt. És normal que me n’alegri. La fi de la violència representa un alleujament per mi com a víctima, però també per al País Basc, perquè representa la pau que tant desitjaven.”

Segons ell, malgrat els passos amb comptagotes d’ETA, encara hi ha molt per fer: “L’Estat ha de fer molta feina amb les víctimes i amb el procés de pau, perquè tot això s’ha de consolidar”, sosté. Trenta anys després, quin és el seu missatge? “Que no s’oblidi. Que encara hi ha gent que ho està passant malament, que no ha estat reconeguda, que no ha estat escoltada. I que es consolidi tot això que ja ha començat. Que arribi la pau definitiva al País Basc, a Catalunya i a l’Estat espanyol.”

El Robert Manrique va sobreviure, amb cremades per tot el cos: les mans, els braços, la cara, la part del cap que no estava coberta per la gorra... 
Xavier Valls va trobar la mort en un Ford Sierra amb 200 quilos de material explosiu. No va poder fer-hi res: era a l'epicentre
Jordi Valls també creu que no s’ha escoltat com s’hauria d’haver escoltat les víctimes
Hi ha polítics que han intentat captar víctimes, diu Manrique, però també víctimes que s’hi han posat bé

Hi ha una altra data que el Robert Manrique no oblidarà mai: el 20 d’octubre del 2011. Va ser el dia en què ETA va anunciar el cessament definitiu de l’activitat armada