miércoles, 19 de julio de 2017

19 julio 2017 (9) Comunicado Asociación 11M Afectados del Terrorismo

19 julio 2017



Comunicado de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo

DOS SEDES PARA EL CENTRO MEMORIAL DE LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO

A través de diferentes medios de comunicación, días atrás hemos conocido la noticia de que el periodista y director del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, Florencio Domínguez, ha sido galardonado con el XXXIV Premio de Periodismo ‘Francisco Cerecedo’. En síntesis, el jurado ha valorado su “larga trayectoria profesional en el periodismo de investigación sobre el terrorismo de ETA”.

Coincidí con él, en uno de tantos encuentros relacionados con el terrorismo en los que participamos, un día después de que se diera a conocer el premio y le di la enhorabuena, como no puede ser de otra manera.

Pero como casi siempre desde los comienzos de nuestra Asociación, nos vemos en la necesidad de matizar y hacer observaciones sobre las noticias publicadas por diferentes medios de comunicación. Y en concreto, sobre esta noticia puntualizamos:
Hay un Centro Memorial pero con dos sedes. Una sede en Vitoria-Gazteiz, ubicada en el antiguo edificio del Banco de España, cuyas obras ya están en marcha, dedicada a las víctimas del terrorismo de ETA.

Otra sede en Madrid dedicada a las víctimas del terrorismo yihadista de la que aún no conocemos ubicación concreta ni fecha de comienzo de las obras que hubiera que realizar.

En los primeros momentos, de la sede de Madrid se hablaba como “subsede” de la de Vitoria-Gazteiz. Nuestra disconformidad, basada en no admitir el prefijo “sub” para las víctimas del terrorismo yihadista, hizo que se admitiese la palabra “sede”. Así, en el número 1, febrero 2016, de los Cuadernos del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, podemos leer: “En la agenda del Centro Memorial está también comenzar a realizar las primeras gestiones de cara a conseguir, a medio plazo, la ubicación en Madrid de una segunda sede dedicada específicamente a las víctimas del terrorismo yihadista. La creación de esta sede fue planteada por la Comisión de Expertos y aceptada por el Gobierno de la nación por lo que constituye un compromiso que es necesario sacar adelante. La creación de esta segunda sede del Centro Memorial en Madrid está plenamente justificada por el elevado número de víctimas provocadas por el terrorismo yihadista y porque la capital española fue el escenario de los atentados del 11-M, los más graves que se han registrado hasta el momento en toda Europa. Sólo eso justificaría abrir la sede de Madrid, pero hay más razones que tienen que ver con el futuro tanto como con el pasado.

La amenaza del terrorismo yihadista va a estar presente durante mucho tiempo en nuestras sociedades y por ello es necesario que una institución como el Centro Memorial de las Víctimas se ocupe no sólo de recordar y homenajear a quienes perdieron la vida por este tipo de violencia, sino que también contribuya a hacer pedagogía para prevenir la radicalización de futuros terroristas o para contribuir a la desradicalización de quienes ya han comenzado a transitar el camino de la violencia. Es por ello que la sede del Memorial dedicada a las víctimas del yihadismo es una necesidad social y que hay que buscar los recursos precisos para ponerla en marcha”.
Esperamos y deseamos que este Comunicado sirva para una mejor aclaración y comprensión por parte de los diferentes medios de comunicación de lo que son y significan las dos sedes del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo.

Opinión:

Hay asociaciones que siempre presentan su opinión, aunque pueda ser molesta para algunos o descubrir los arreglos de otros… cuando se tienen argumentos para defender las ideas propias hay que presentarlos y seguir hasta el final.
Entiendo perfectamente la intención de la Asociación que ahora preside Eulogio Paz y como víctima de ETA me adhiero a todo el planteamiento.

Dicho esto, vuelve a mi mente la pregunta puñetera a la que nadie aporta solución…
Si se va a dedicar un Centro a la Memoria de las víctimas de ETA y otro (absolutamente imprescindible) a las víctimas del terrorismo yihadista… ¿se hará otro para las víctimas del resto de bandas terroristas? Las víctimas el GRAPO, Terra Lliure, GAL, extrema derecha, BVE, GCR… y así hasta superar la veintena ¿también tendrán ese derecho?

Y no se por qué, pero echo en falta la opinión de la Fundación de Víctimas del Terrorismo…

19 julio 2017 (17.07.17) (8) Interviu (opinión)

19 julio 2017 (17.07.17) 



Alberto Muñagorri, víctima de ETA:
Aún me queda algo de metralla en el cuerpo, como una memoria imborrable de aquel día"
“Decían que yo era un daño colateral”


Tenía diez años cuando la fatalidad quiso que le estallara al lado un paquete bomba que ETA había dejado junto a la sede de Iberduero, la actual Iberdrola, en Rentaría (Guipúzcoa). Era el 26 de junio de 1982 y la vida de Alberto Muñagori quedó marcada para siempre. Hoy, con 45 años, mutilado, con parte de la metralla aún dentro del cuerpo y despojado de rencor, colabora con Gogora, el Instituto de la memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos.

La cita es en una cafetería cercana a su casa, a la hora del desayuno. Tiene día de médicos, una rutina más en la vida de Alberto. Hoy toca que le tratenun dolor de espalda, -“un esfuerzo que no calculé y me dejó seco”-, un problema de salus más entre los muchísimos que ha tenido en los últimos treinta y cinco años. Se cumplieron el pasado 26 de junio. Ese mismo día, a las 12 en punto de la mañana, el niño Alberto sufrió en sus inocentes carnes la explosión de un paquete bomba que ETA había dejado junto a la sede de la eléctrica Iberduero (hoy Iberdrola), en su localidad natal de Rentería (Guipúzcoa).

¿Qué recuerda de aquel momento?
Sentía frío, pero no me desmayé. No recuerdo que le diera una patada al paquete, como se ha dicho tantas veces. La explosión me amputó la pierna izquierda, la que estaba más cerca al artefacto, y yo soy diestro. Explotó a las doce de la mañana, justo cuando yo pasaba por allí, pero lpor lo que se averiguó después, debería haber explotado a las doce de la noche anterior.
Sin olvidar que quien puso la bomba fue ETA, ¿hubo algún tipo de negligencia policial?
El paquete había sido localizado horas antes. Sabían de su existencia tanto la policía local como la nacional, y quizá también algún empleado de Iberduero. Sé que alguien llegó a echar agua a la bolsa y moverla sin que pasara nada. Y dejaron de acordonar el lugar, en una plaza céntrica del pueblo, la de Aralar. Cuando pasé por allí, estalló. Por todo ello, me dieron una indemnización del Estado, como responsable civil subsidiario.
¿Qué secuelas le han quedado?
Perdí la pierna izquierda y la visión del ojo derecho. Sufrí perforación de los tímpanos y daños en la cara, tórax y abdomen. Al principio me salían plásticos negros con cables de una herida que tenía en el muslo, restos de la bomba. Y aún me queda algo de metralla dentro del cuerpo, como una memoria imborrable de aquel día.
¿Cómo consiguió rehacer su vida?
Pasé trece días en la UVI y dos meses y pico en el hospital. Fue fundamental el trabajo de los médicos, mi espíritu de superación y el apoyo incondicional de mi madre. Volví a clase, con muletas. Recuerdo las primeras prótesis, nada que ver con esta actual fibra de carbono. Y luego hice vida normal. He estado trabajando durante 21 años en una empresa, hasta hace cuatro. Ahora ya no trabajo, cobro la pensión de víctima del terrorismo y practico deporte habitualmente. Soy miembro del club deportivo Kemen para personas con discapacidad.
¿Sigue pasando por el lugar de la explosión?
Está en el centro del pueblo y paso muchos días por ahí. Ese era mi camino al colegio, y a casa de mi abuela. Tardaron dos años en tapar el boquete que dejó la bomba.
¿Se ha sentido apoyado como víctima?
Siempre pienso que la sociedad, y las victimas, vamos por delante de las instituciones. Hace años tuve incluso problemas para que me ayudaran con la prótesis. O para que no me descontaran la indemnización que recibí por la negligencia policial cuando se aprobó la última ley de víctimas del terrorismo. Llegue a interponer una demanda por vía judicial contra el Estado. Y me dieron la razón. Actualmente, el apoyo del Gobierno vasco es enorme, pero no puedo decir lo mismo del Gobierno central.
¿Cómo le trataron desde el otro lado, desde los que de alguna u otra forma apoyaban a ETA?
Me ha pasado de todo. Desde los que me decían que al menos me habían dado una buena indemnización y que ya podía vivir tranquilo, o los que comentaban que era un daño colateral. Y yo les decía que les cambiaba la mitad de lo que me pasaba por el doble de la indemnización. También sentí el vacío. Durante años, hubo mucha gente que no me saludaba por el mero hecho de ser víctima. Recibía más comprensión de la gente de fuera de Rentería. Pero tampoco me he acobardado. Si había una manifestación para pedir el acercamiento de los presos, yo no cambiaba la ruta. Todo ha mejorado mucho desde el anuncio del cese definitivo de las armas.
¿Guarda rencor?
En absoluto. Nunca he sentido odio hacia nadie. Intento eliminar la palabra ellos de mi vocabulario cuando me refiero a la izquierda abertzale o su entorno. Creo que todos deberíamos respetar el derecho a la vida. ¥ aprender a respetarnos. Hace ya tiempo que colaboro, ofreciendo mi testimonio, con el instituto Gogora de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos. Hay mucho trabajo por hacer. Gestos como el de Julen Mendoza, el alcalde bildutarra de Rentería, promoviendo el homenaje a las victimas de ETA, me parecen muy importantes. Como el hecho de que haya sido consensuado por todas las fuerzas políticas. E1lconsenso es fundamental para avanzar.
 ¿Le gustaría encontrarse con el que puso aquel paquete bomba que le cambió la vida?
En el pueblo corría el rumor de quien o quienes pudieron poner la bomba. Tendría que ser el el que diera el paso de acercarse a mi, y siempre y cuando mostrara arrepentimiento, respeto y una actitud constructiva. Por más que hubo negligencias en la custodia del artefacto, tengo muy claro que la culpable fue ETA y quienes la apoyaban. Ha habido quienes han querido reescribir la historia. El autor de una tesis doctoral llegó a apuntar a la responsabilidad de mis padres, por permitirme ir solo por la calle con diez años y no vigilarme. Todo esto es inadmisible.
¿Cree en la reconciliación?
Tenemos que vivir. Es una pena que se hayan perdido tantos años y que se haya generado tanto dolor y sufrimiento. Vas ahora a San Sebastián y ves cómo aumenta día a día el turismo. Esto, hace diez años, era impensable. Hay que trabajar para que esto sea una realidad en toda Euskadi, que no vuelva a haber cristales rotos. Pero ojo, que no se resuma todo en películas como Ocho apellidos vascos.
¿No le gustó la película?
Parece que hemos pasado de no hablar a reírnos y pensar que todo está solucionado. Y no es así. Queda mucho por hablar, por comprender y por educar. Aún hay que escribir el relato de la verdad de todo lo acontecido. Solo de esta forma podremos pasar página y quizá, algún día, hasta bromear. Eso demostraría que hemos aprendido por fin a respetarnos.
¿Cual es su próximo proyecto?
Quiero escribir un libro con el testimonio de lo que me ocurrió y de cómo he vivido estos años, por si le puede servir a otros y siempre con la vista puesta en el respeto y la reconciliación.

Opinión:

Intentaré ser breve: leer las opiniones de una víctima como Alberto, a quien la banda terrorista ETA destrozó el futuro cuando tenía diez años, me hace creer todavía en el ser humano… en la conciencia limpia y el interés en el bienestar colectivo… en que hay personas en este mundo que merecen la alfombra roja en cada paso que dan…
Y comparar las palabras de Alberto Muñagorri con las historias que cuentan algunos que jamás han pisado un quirófano, un hospital y mucho menos un cementerio me confirma que también existe la miseria moral en ciertos individuos.


19 julio 2017 (21.06.17) (7) La Vanguardia (opinión)

19 julio 2017 (21.06.17)



Héroes y oportunismo

Sostiene el PP que es repugnante la frase que el president Puigdemont pronunció asociando la persistencia en la lucha contra ETA a la persistencia de los ideales catalanes (independentistas). La repugnancia es un término visceral. Políticamente, la frase es oportunista. El presidente cometió una falta clara de delicadeza para con las víctimas de Hipercor al establecer una analogía que no tenía justificación ni retórica ni política. A lo mejor el presidente, que es un político todavía no deformado por el cinismo, sabrá reparar este error moral: pedir excusas y retractarse de la comparación sería un gesto de coraje, puesto que aceptar los errores propios es mucho más difícil que enfrentarse a los rivales. Por otro lado, el político valiente es el que defiende a los débiles. Y la gente de Hipercor es muy débil. Durante décadas, han sobrevivido en tercera división. Nunca formaron parte de la épica catalana o del glamour barcelonés. Tampoco participaron del proceso de politización de las víctimas del terrorismo que, vitoreadas por la derecha mediática o directamente vinculadas al PP, reconvirtieron la batalla contra ETA en un instrumento capital de la batalla política por el poder en España.
En el 2004 escribí para El País una crónica del local en el que se reunían: unos bajos de un modesto edificio en el barrio de Vall d’Hebron. Un local angosto, pequeño, amueblado con mesas desiguales, archivos viejos y un entrañable tresillo que los propios asociados habían aportado. Las mesas estaban repletas de papeles con que los voluntarios intentaban gestionar, a menudo sin éxito, las ayudas que la ley preveía. Un panel casero con fotos de las víctimas era el único elemento decorativo. Una parte del archivo se guardaba en unos estantes del inodoro, de no más de un metro cuadrado, que mostraba en el inhóspito cemento de las paredes la pobreza de la asociación. Habían sido víctimas y volvían a serlo: el Ayuntamiento y la Generalitat los esquinaban porque no formaban parte de sus relatos respectivos; y la AVT los cuestionaba por su neutralidad ideológica y por la apertura a todo tipo de víctimas, que Robert Manrique y sus compañeros impulsaban de manera intuitiva y quijotesca, aunque ello dificultara la recepción de las ayudas previstas por la ley. Con el tiempo, las cosas se arreglaron algo, no mucho. Y cuando 30 años después del atentado que causó 21 muertos y 45 heridos, se encuentra la posibilidad de un reconocimiento de altura, la batalla política lo estropea de nuevo: el oportunismo de unos; la instrumentalización de otros.
Las víctimas de Hipercor son héroes. No por el atentado, pues no lo buscaron, sino por cómo han resistido todos estos años rodeados de indiferencia. No se han dejado manipular desde Madrid y han afrontado estoicamente nuestra indiferencia. Catalunya y Barcelona los han visto como Hussonet, compañero de Frédéric Moreau en La educación sentimental, de Flaubert, veía a los protagonistas del asalto al palacio de las Tullerías: “¡Los héroes no huelen bien!”. Todo lo que no alimenta la batalla política es una piedra en el zapato.

Opinión:

Quiero empezar agradeciendo a un gran amigo que me haya hecho llegar el presente artículo de Antoni Puigverd que, ante el aluvión de noticias de aquellos días, se me había escapado. Se publicó en La Vanguardia el pasado día 21 de junio.
Agradezco también a Antoni Puigverd que haya publicado un artículo recordando momentos muy complicados en los que junto a otros voluntarios pudimos reiniciar la marcha en 2004, tras tantos años trabajando junto a los compañeros de la ANTIGUA AVT, la que conocí desde 1989 hasta 2003.
Es triste decirlo pero el paso del tiempo ha demostrado que los que entonces estábamos seguimos estando, aunque sea repitiendo lo mismo que hacíamos en 1989 cuando empezamos: dedicar todo el tiempo libre y los recursos del propio bolsillo. De hecho, hoy mismo he hablado con tres de los compañeros de aquella antigua AVT para intentar encontrar solución a diferentes expedientes. Víctimas de atentados terroristas que nos transformamos en amigos y, con el paso de los años, en una familia que sigue colaborando en todo cuanto se precisa… sin importar ideologías ni fotografías ni palmaditas en la espalda.

De los que hace unos años se han subido a un carro en marcha a velocidad de crucero y han conseguido transformarlo en un carrito sin ruedas y a velocidad de caracol, prefiero no acordarme.

19 julio 2017 (6) La Verdad Murcia

19 julio 2017 



El herido en Londres se podrá acoger a la Ley de Víctimas del Terrorismo

Aunque ha transcurrido cerca de un mes y medio, Alejandro Martínez, el murciano herido en el atentado terrorista de Londres, aún arrastra molestias en las cervicales, los hombros y la escápula. El joven explicó ayer sus secuelas al presidente regional, Fernando López Miras, en el transcurso de un encuentro en el Palacio de San Esteban.
Actualmente, Alejandro está recibiendo rehabilitación por las heridas que sufrió tras saltar de un muro en su huida de los terroristas. Padece dolencias en un talón, un enfisema pulmonar y una lesión en su escafoides, por la que tuvo que ser intervenido de la muñeca en La Arrixaca a su regreso a Murcia.
Este joven podrá beneficiarse de la pionera Ley de Víctimas del Terrorismo. La portavoz del Ejecutivo regional, Noelia Arroyo, informó de los beneficios que le otorgará la norma y de que se le hará entrega de un carné identificativo. Este decreto incluye 81 medidas, como ayudas, indemnizaciones y una completa cobertura sanitaria.
El joven de 23 años, estudiante de un máster en Londres, volvió a rememorar, ante los periodistas, lo que vivió la madrugada del 3 de junio, cuando el terror le sorprendió en su puesto de trabajo como camarero en la zona de bares de Borough Market, en pleno centro de Londres.
No descartó recibir atención psicológica si así lo recomiendan los médicos. Sin embargo, Alejandro se mostró muy positivo, con mucha vitalidad y ganas de continuar con sus estudios en la capital británica una vez se haya recuperado.
Incluso aprovechó para lanzar un mensaje de apoyo a otras víctimas del terrorismo, a las que aconsejó ver los atentados como un acontecimiento pasajero que no ha de marcar la vida en adelante y como «una lección» que, en su caso, le ha servido para madurar. Manifestó sentir «deseos de continuar con sus objetivos y metas vitales». Además, afirmó «no tener ningún miedo» y remarcó que «ahora tengo más ganas de vivir que antes».
La Comunidad ya ha abonado a 56 víctimas del terrorismo el primer tramo de las indemnizaciones por daños físicos o psíquicos, por importe de 517.381 euros, previstas en la ley. Según precisaron fuentes de la Administración regional, los beneficiarios recibirán una indemnización por un valor global de 1.567.696 euros, que serán abonados en tres anualidades, con un importe máximo de 60.000 euros para cada una de las víctimas.



19 julio 2017 (17.07.17) (5) Deia (opinión)

19 julio 2017 (17.07.17)



Piden investigar el acto de bienvenida a un etarra en Bilbao

El delegado del Gobierno español en la CAV, Javier de Andrés, pidió a la Fiscalía de la Audiencia Nacional que investigue si el “acto de homenaje” del pasado viernes en Bilbao al expreso de ETA Felipe San Epifanio constituyó un delito de enaltecimiento del terrorismo o de humillación de las víctimas. San Epifanio, exjefe del comando Barcelona, miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna en los años 90 y exparlamentario vasco, salió de la prisión de Herrera de la Mancha, en Ciudad Real, tras cumplir 23 años de cárcel de los más de 200 a los que había sido condenado por diversos atentados. En la puerta del penal un centenar de personas, con pancartas en las que pedían el acercamiento de presos, lo esperaban para darle la bienvenida. El acto que denuncia la Delegación del Gobierno fue similar y se produjo horas más tarde en Bilbao, donde fue recibido “por familiares y simpatizantes con un pasillo de honor”, según ha informado la institución en una nota. En este acto de bienvenida “le bailaron un aurresku mientras simpatizantes, situados junto a él en un escenario, portaban fotografías de tres presos de la banda encarcelados” y otros asistentes “mostraban banderas de acercamiento de presos”.

Opinión:


Considero que recibir a un asesino con un “pasillo de honor” es reconocerle unos méritos a su labor criminal que deben ser investigados. Esperar la salida de la cárcel de un asesino o pedir el acercamiento es una cosa muy diferente a realizar cualquier acto que pueda constituir un homenaje por las actividades desarrolladas (es decir, asesinatos cometidos). Por ello merece ser investigado y, llegado el caso, condenado. 

19 julio 2017 (16.07.17) (4) Cadena SER (opinión)

19 julio 2017 (16.07.17)



Pablo Casado equipara "la purga de Puigdemont" con la represión en Venezuela y el terrorismo de ETA

"Las purgas de Puigdemont se vienen pareciendo a las purgas de Maduro y a la absoluta intransigencia en los peores años en los que a los constitucionalistas nos costaba la vida defender nuestras ideas", ha afirmado Pablo Casado
El vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, ha considerado que "no se puede tolerar" que ERC haya programado un acto conjunto con el dirigente de EH Bildu Arnaldo Otegi, del que ha dicho que es "un pistolero", un "terrorista al que han pillado" "Otegi no es una persona inocua, Otegi disparó dos tiros a la tripa de nuestro compañero Gabriel Cisneros y mantuvo secuestrado a Javier Rupérez, compañero nuestro", ha indicado Casado durante la clausura en Bilbao de la Escuela Miguel Angel Blanco de las Nuevas Generaciones del PP.
En julio de 1979, el entonces diputado Gabriel Cisneros fue víctima de un intento de secuestro por un comando de ETA en Madrid, del que escapó a pesar de ser herido de bala de gravedad en el estómago y en la pierna izquierda. Arnaldo Otegi fue encausado por este delito, aunque el 5 de octubre de 1990 sería absuelto por la Audiencia Nacional.
El también entonces diputado Javier Rupérez fue secuestrado por ETA durante 31 días, en noviembre de 1979. En 1981, fueron condenados por este secuestro dos miembros de la organización, Francoise Marhuenda y Begoña Aurteneche, y diez años después del suceso fueron juzgados dos más, Arnaldo Otegi y Luis María Alcorta, pero fueron absueltos.
En el acto de la Escuela Miguel Ángel Blanco de las Nuevas Generaciones del PP, también ha tomado parte el presidente del Partido Popular en Euskadi, Alfonso Alonso, quien ha abogado por el acuerdo en el País Vasco tras años de terrorismo entre el PP, el PNV y el PSE-EE "sobre una base democrática frente a Podemos y Bildu", frente a "la radicalidad y el populismo", ha dicho.
Pablo Casado "el señor Otegi es un pistolero confeso, es un terrorista al que le han pillado" y "no podemos tolerar que quienes intentan romper España y Cataluña den mítines con Otegi diciendo más o menos que es la persona que tiene que construir un nuevo orden en nuestro país".
Según el vicesecretario de Comunicación del PP, "los mismos que justifican a ETA son los que justifican a los totalitarios en Cataluña y justifican a los dictadores en Venezuela", según ha dicho en alusión a Podemos.
En su opinión, "las purgas de Puigdemont se vienen pareciendo a las purgas de Maduro y a la absoluta intransigencia en los peores años en los que a los constitucionalistas nos costaba la vida defender nuestras ideas".
El dirigente popular ha recordado la figura de Miguel Angel Blanco -de no ser por él "quizás ETA seguiría matando", ha dicho- y ha instado a dar "la batalla por el relato" en relación con el terrorismo de ETA, que "persiguió" y "golpeó" al PP para que "no siguiera adelante". Según ha afirmado, a Miguel Ángel Blanco le asesinaron por sus ideas, porque "era un político del PP".
El dirigente popular ha defendido que no son lo mismo unos políticos que otros: "No es lo mismo -ha dicho- humillar a Ortega Lara a en las redes sociales, como ha hecho el rapero de referencia de Podemos, el impresentable Hásel, diciendo que tenía más espacio en su zulo que algún trabajador de campo", que lo que hace el PP, "legislar para que la Guardia Civil" siga trabajando.
"Nosotros no somos como Zapata -ha añadido-, que en un chiste impresentable se mofaba de víctimas como Irene Villa", ni "como Errejón, que decía que Otegi era una persona presa por sus ideas políticas", ni "como Carmena, que excarcelaba etarras porque tenían varices en el esófago", ni "como Iglesias, que dice sin pudor que si ETA siguiera matando Podemos no existiría".
Casado ha censurado que Podemos dijera "en la moción de censura que España sería mucho mejor" sin el PP. A su juicio, "es la misma liturgia que había en el País Vasco cuando ETA mataba", que pensaban que "había que purgar la sociedad" de las personas que les sobraban.
Por su parte, Alfonso Alonso ha advertido de las "mentiras" del populismo y ha avisado de que en Euskadi la suma de "populistas y radicales es importante", ante lo que ha apostado por un acuerdo entre quienes comparten una visión de la democracia, entre el PP, PNV y PSE-EE, según ha indicado. "Hagamos una mirada -ha instado- después de que ETA ha sido derrotada sobre qué ha quedado en el País Vasco".
Según ha señalado, "más de la cuarta parte de la sociedad que estuvo defendiendo los asesinatos de ETA todavía no ha hecho el proceso para condenar esto y volver a la democracia". El dirigente popular ha indicado que "ahí hay un camino difícil de recorrer" y tampoco "es fácil salir" de años de una situación en la que la sociedad "ha estado enfrentada" y "sometida al miedo".
Alonso ha defendido el "significado político" de las víctimas del terrorismo porque fueron asesinadas debido a la decisión de "una organización nacionalista de corte totalitario" de asesinar a quienes se oponían a ella, "particularmente no nacionalistas".
En su opinión, con Miguel Angel Blanco la sociedad "comprendió la profunda inocencia de las víctimas del terrorismo", por lo que el edil asesinado "simboliza muy bien a todas las víctimas del terrorismo, porque todas son inocentes".
En el mismo acto, el presidente nacional de Nuevas Generaciones, Diego Gago, ha hecho entrega a Marimar Blanco de un carné a nombre de Miguel Ángel Blanco en el que el edil asesinado figura como militante número 1 de la organización juvenil del PP.

Opinión:

La banda terrorista ETA ya ha reconocido su declive y su derrota pero, desgraciadamente, todavía hay quien quiere relacionar el terrorismo de ETA con ideologías que en ningún momento jalean, amparan o aplauden los atentados terroristas.
Desgraciadamente, ese mensaje que se deja caer sobre la opinión pública relacionando a la banda terrorista ETA con aquellas personas que comparten ideologías no coincidentes con la unidad de España ya son tildadas de terroristas.
Es una pena que el señor Casado, como otros muchos políticos, no se hayan parado a pensar que incluso dentro de las filas de “las” víctimas del terrorismo pueden existir aquellas que compartan un ideario que en nada coincida con la ideología del partido al que el señor Casado representa.

Yo quisiera hacerle una pregunta al señor Casado: hace unos días salió de prisión el asesino Felipe San Epifanio… ¿ha hablado con alguna de sus víctimas? ¿O solo dedica su tiempo a hablar de Miguel Angel Blanco o con víctimas que comparten la ideología partidista de su grupo parlamentario?

19 julio 2017 (3) El Correo (opinión)

19 julio 2017 



Los presos de ETA aceptan ahora que se les traslade a comunidades próximas a Euskadi
El EPPK emite un comunicado en el que da «por bueno» cualquier acercamiento o excarcelación «parcial»

«Daríamos por bueno todo agrupamiento, todo acercamiento, toda excarcelación, aunque el agrupamiento sea parcial, el acercamiento no sea a Euskal Herria o la excarcelación no sea definitiva». El colectivo de presos de ETA (EPPK en sus siglas en euskera) puso ayer, negro sobre blanco, la necesidad de flexibilizar algunos de sus históricos planteamientos para lograr ahora beneficios penitenciarios. Los reclusos de la banda terrorista han exigido durante décadas que se les agrupe en cárceles vascas y acabar así con la dispersión. Ahora, sin embargo, darían «por bueno» cualquier movimiento que alivie su actual situación penitenciaria. Todo ello, sostienen, con el objetivo de «vaciar las cárceles dentro de un proceso dinámico».
El cambio de criterio coincide con los planteamientos que defiende la izquierda abertzale, que desde 2011 ha trasladado a los presos la idea de que una amnistía es imposible y que se debía asumir que la excarcelación de los reclusos se haría «de forma gradual» y en función de un «proceso escalonado». Según los cálculos de dirigentes de la antigua Batasuna, para 2020 sólo deberían quedar en las cárceles alrededor de 150 reclusos de ETA, los de mayores condenas y que, en base al actual Código Penal, tienen que cumplir al menos 30 ó 40 años de reclusión antes de disfrutar de permisos. Acogerse a la legalidad
El posicionamiento ahora expresado por el EPPK va también en la lí- nea de los planes que el Gobierno vasco ha presentado en relación con los internos de la banda terrorista. Según avanzó este periódico, el lehendakari, Iñigo Urkullu, presentó al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, un proyecto para que se repartiera a los presos en una decena de centros penitenciarios que no distan más de 250 kilómetros de Euskadi. El nuevo comunicado del EPPK, del que ‘Gara’ ofreció un avance por la tarde en su página web, llega después de que tres de cada cuatro internos hayan aceptado acogerse a la legalidad española para acceder a permisos penitenciarios y aproximarse a su excarcelación definitiva. En el extracto del texto hecho público ayer, se asegura, por ejemplo, que los internos analizarán con sus abogados las opciones que les ofrecen las leyes y decidirán cuáles son los pasos que deben dar. En este sentido, aseguran que, entre otras medidas, pedirán que los jueces revisen aquellas condenas «basadas en declaraciones obtenidas mediante torturas».
El colectivo de reclusos asegura, asimismo, haber elaborado una ‘hoja de ruta’ para facilitar la excarcelación de los internos etarras. Esta guía contempla que cada preso elabore un «dossier jurídico personal» que los abogados estudiarán antes de recomendar la vía jurídica que más le conviene a cada uno. Esas recomendaciones serán analizadas después por la dirección del EPPK.
En el documento también se indica que el colectivo de presos de ETA, que tiene previsto elegir una nueva dirección que se conocerá en octubre, tendrá una vinculación directa con la izquierda abertzale y con las organizaciones que trabajan en favor de la independencia de Euskadi.
Todos estos planteamientos del EPPK chocan, no obstante, con la voluntad del Gobierno de Mariano Rajoy que ha descartado cualquier cambio en la política penitenciaria mientras ETA no se disuelva y pida perdón. Una exigencia que ayer mismo ratificaron tanto el presidente del Ejecutivo como el ministro del Interior en un acto del PP en Bilbao.

Opinión:

Mientras cumplan la condena hasta el último minuto, que la cumplan donde se considere conveniente.

Y lo de “vaciar las cárceles dentro de un proceso dinámico” está muy bien, siempre y cuando sea con las condenas cumplidas.

19 julio 2017 (15.07.17) (2) TeleCinco (opinión)

19 julio 2017 (15.07.17)




Zoido destaca que España es "una referencia" en la lucha contra el terrorismo yihadista
Valora que en España no se den "brotes xenófobos o tintes racistas que manchen la convivencia"

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha valorado los resultados obtenidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la lucha contra el terrorismo yihadista, que "no se conocen en ningún país europeo", y permiten a España ser "una referencia" en esta cuestión.
Zoido ha tomado parte este sábado en la primera jornada de la 'Escuela de Verano Miguel Ángel Blanco' que, organizada por las Nuevas Generaciones del PP bajo el lema 'Sigues dejando huella', se desarrolla a lo largo de todo el fin de semana en el Palacio Euskalduna de Bilbao.
En su intervención, el ministro, que tomado parte en una mesa bajo el título 'Desafíos de la Unión Europea: el terrorismo yihadista', ha denunciado las "nuevas formas de operar del terrorismo" en el mundo occidental.
"Nosotros pensábamos que nunca nos iba a llegar lo acaecido el 11-S en Estados Unidos, pero en 2004 nos tocó a nosotros con casi 200 muertos en Madrid", ha recordado.
Según ha considerado, el atentado del 11-M representó "una convulsión y la adaptación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado", cuestión que "hicieron de manera ejemplar".
En este contexto, ha valorado también la adaptación de la normativa legal para combatir el terrorismo y el hecho de que "en la legislatura de 2011 a 2015 se reformase el Código Penal y se plasmasen por escrito nuevos tipos delictivos que han permitido detenciones".
Por ello, ha subrayado la importancia de las "detenciones preventivas" y el trabajo de Policía, Guardia Civil, CNI y Ejército que permiten "ir por delante de los terroristas". "Estamos obteniendo unos resultados que no se conocen en ningún país europeo y somos una referencia", ha destacado.

Africa Central

Asimismo, ha incidido en que "la seguridad para España empieza en África Central ya que países como Mali o Níger son los lugares por donde entra la inmigración irregular" y los posibles yihadistas. "Allí es donde tenemos que estar y comprometernos para favorecer nuestra seguridad", ha indicado, al tiempo que valorado la "estrecha colaboración" con Marruecos, "nuestro mejor socio".
Por último, ha valorado que en España no se den "brotes xenófobos o tintes racistas que manchen la convivencia" y ha incidido en que en Euskadi "no proliferan los islamistas, aunque hay muchos que reciben ayudas".

Opinión;

¿referencia? Bueno, mientras no hablemos de las diferentes indemnizaciones por sufrir el atentado en el extranjero, mientras no hablemos de la estupidez que se aplica en cuanto a la diferencia de reconocimiento por estar o no presente en el lugar del atentado, mientras no…

19 juliol 2017 (15.07.17) arabalears.com

19 juliol (15.07.17) 

Mala administració del dolor

El PP ha volgut convertir Miguel Ángel Blanco, brutalment assassinat per ETA, en un màrtir amb capacitat de simbolitzar el dolor per totes les víctimes del terrorisme. La maniobra presenta una certa semblança amb l’exaltació patriòtica mitjançant la creació de la figura del soldat desconegut, en el sentit que congrega l’honor de totes les víctimes del seu bàndol; i que va omplir de monuments l’Europa d’entreguerres, sobre la insistència dels quals, concretament a França, ironitzava amablement Josep Pla. Aquesta pretensió permetria al PP monopolitzar la ferida que ha deixat el terrorisme d’ETA, de manera que atorgués a aquest partit poders per gestionar el cabal polític que es deriva d’aquella xacra i per dictar les normes dels cerimonials de la memòria. Aquest procés ha estat i continuarà sent problemàtic: el terrorisme és una herència d’estat, matèria sensible que no es pot deixar en mans d’un sol partit.
El record del terrorisme i l’exaltació patriòtica de les víctimes poden contenir elements tòxics, la presència dels quals s’ha pogut detectar ara de bell nou, en el darrer enfrontament institucional a Madrid, on, si no hi hagués tant de dolor, quasi es podria parlar d’esperpent: la interpel·lació de la germana de Miguel Ángel Blanco a la batlessa, dona Manuela Carmela Castrillo, exigint-li que honori amb grans cartells el seu germà, no és exactament el que se sol entendre per refús col·lectiu del terrorisme ni encaixa en l’ideal de pau com a homenatge a les víctimes. És una transferència inapropiada del dolor personal.

No sé per què encara ens sorprèn la capacitat del PP per superar-se en l’ús de la ignomínia creixent. Diríeu que, després de la maniobra més bruta que s’ha organitzat a l’estat a costa del dolor de les víctimes, qualsevol formació que entegui que la política ha de contenir encara que siguin només unes gotes d’ètica hauria renunciat per sempre més a incloure aquest dolor en les seves estratègies. No és el cas del PP, que manipulà vergonyosament els atemptats d’Atocha amb finalitat electoral, perllongant l’estratègia fins molt després amb la indefensió de Pilar Manjón. I és que qualsevol perspectiva de regeneració d’aquest partit no té res per basar-s’hi. La mateixa corrupció ens diu fins a quin punt és tan aliè als conceptes d’ètica i moral.

martes, 18 de julio de 2017

17 julio 2017 La Vanguardia (opinión)

17 julio 2017



Victimario selectivo

Antoni Puigverd

ETA acosaba, perseguía, atemorizaba, mataba. Era un esqueje representativo de la tradición belicosa española. Una tradición inspirada en la vieja ley del más fuerte. En la selva hispánica, las vidas son menos importantes que las ideas. Un somero repaso a los siglos XIX y XX nos demostraría el arraigo de tal selvática filosofía política, que los falangistas sintetizaron: “Dialéctica del puño y las pistolas”. Guerras carlistas, golpes de Estado liberales o reaccionarios, pronunciamientos, dictaduras, Guerra Civil, cunetas, juicios sumarísimos, checas, exilio, matanzas, fusilamientos, exclusiones.
Además de la ley de la selva, en España también impera otra ley. Cínica: la ley de la indiferencia. Insensibilidad y apatía por las víctimas que no son del propio bando. Los relatos de cada bando relativizan o invisibilizan el mal que las restantes facciones han recibido. Subrayan tan sólo a sus muertos. Lo hace la Iglesia con sus mártires; y el nacionalismo español, heredero del franquismo. Lo hace el nacionalismo catalán y la vieja o nueva izquierda comunista. Lo hace el republicanismo socialista, etcétera.
Ahora bien: que lo hagan todos, no quiere decir que todos sean responsables de un mal análogo. El prestigioso historiador Paul Preston ha demostrado que el franquismo (en guerra y en dictadura) equivale al holocausto de la población española (la catalana incluida) que no compartía la visión patriótica de la derecha. La responsabilidad de los herederos de esta derecha es enorme. No es, por supuesto, una responsabilidad directa: los hijos no heredan los crímenes de los padres. Pero sí indirecta: los hijos y nietos del franquismo heredaron posición, fortuna e influencia orgánica. Tienen la obligación moral de reconocer y reparar los daños de la historia. Si realmente quisieran construir una democracia inclusiva y cordial, deberían implicarse vivamente en el reconocimiento de las víctimas de la guerra y del franquismo. Dado este paso, deberían seguirles los nietos y bisnietos de todas las demás corrientes: todos nuestros ancestros, por acción u omisión, tienen las manos manchadas de sangre fraternal.
Veinte años después del repugnante asesinato de Miguel Ángel Blanco no hemos avanzado un centímetro en la buena dirección. ETA cometió aquel día, además de una indecencia, un error estratégico colosal. Anunciando el secuestro en la era de las televisiones, suscitó una extraordinaria expectativa social. Toda España, con la emoción a flor de piel, esperaba el desenlace feliz del secuestro. El final trágico generó un rechazo de dimensiones históricas. Recuerdo la manifestación gerundense de condena del asesinato: no he asistido nunca a un acto tan transversal. Allí estaban los votantes del PP, pero también los antifranquistas de toda la vida, allí estaban los politizados y los despolitizados, los nacionalistas catalanes y los españoles, las derechas y las izquierdas, gente que sólo mira Telecinco y la que sólo mira TV3.
Aznar supo transformar magistralmente el colosal rechazo a ETA en una gran hegemonía de los postulados del PP, que ahora se tambalean, aunque siguen perdurando. Los postulados de esta hegemonía impli­caron la desautorización ética del nacionalismo vasco y catalán, de la que el frustrado Estatut nuevo y el actual proceso inde­pendentista son efectos rebote. ETA, con aquel cruel asesinato, perdió toda credibilidad, mientras que el PP, apropiándose de aquel mártir que suscitaba afecto y compasión generales, no desaprovechó la ocasión para construir un templo particular de obligado cumplimiento colectivo. Desde entonces, en España, sólo merecen respeto las víctimas de ETA. Las víctimas anteriores han quedado invisibilizadas por la ley de Amnistía de 1977. Las del atentado islamista de Atocha o las del metro de Valencia fueron obscenamente despreciadas. Y no hablemos de las víctimas políticas de extramuros, como el pancatalanista Agulló: consideradas espurias, su drama ha sido silenciado.
Como se vio el otro día, en Madrid, du­rante el homenaje a Blanco, gracias a la beatificación institucional de las víctimas de ETA, el Partido Popular cuenta con una fuerza de choque muy eficaz. Es una fuerza que llega a pasar por encima de Manuela Carmena, que en enero de 1977 salvó la vida, por casualidad, en el célebre atentado de Atocha en el que murieron sus compañeros abogados laboralistas, en un atentado del franquismo policial que se resistía a cambiar de camisa.

Sobre el altar selectivo de las víctimas no se construirá nada que valga la pena, en España. El sentimiento positivo de rechazo al asesinato de Miguel Ángel Blanco habría podido servir para propugnar una piedad patriótica compartida. Sirvió para construir la hegemonía política del PP. Más allá de la feliz rendición de ETA, el 20.º aniversario del asesinato de Blanco nos recuerda que estamos donde estábamos: una visión de España pugna por imponerse a las otras. Estamos más lejos que nunca de “la limosna mutua de perdón y tolerancia” que Salvador Espriu, en su versión del mito de Antígona, pedía para esta tórrida, erosionada y sufrida Piel de Toro.

Opinión:

Solo decir que el artículo de Antoni Puigverd me parece categórico, no se puede describir mejor la opinión en la que muchas víctimas coincidimos. Y que esa opinión la pueda hacer pública alguien que conoce muy bien la labor desarrollada por unas pocas víctimas le da toda la credibilidad posible a sus palabras.
Porque hy mucho sufrimiento que todavía exige reparación. 

15 julio 2017 El Correo

15 julio 2017



La vida post-ETA; entre la reparación y el inmovilismo
Edurne Portela

En los últimos días ha habido dos noticias que tienen que ver con la vida post-ETA. Una es el acto que Julen Mendoza, alcalde de EH-Bildu, celebró el 28 de junio en el Ayuntamiento de Errenteria en homenaje a tres víctimas del terrorismo de ETA, asesinados en esa localidad. La otra noticia es la petición de la Fiscalía de la Audiencia Nacional de cincuenta años de cárcel para las siete personas acusadas por las agresiones contra dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua. Una noticia nos habla de reparación, la otra de enquistamiento y revanchismo. Empezaré por la segunda, que es la más desagradable. He defendido en varias ocasiones que las agresiones de Alsasua no deberían ser juzgadas como terrorismo, aunque tampoco se puede decir, como se repite constantemente, que lo que pasó fuera una mera trifulca de bar. Entiendo que sus familiares y abogados quieran aferrarse a esta defensa, pero cualquier conocedor de la realidad vasca sabe que las cosas por aquí no son tan sencillas. Esas agresiones responden a una lógica del conflicto que sigue viva, una violencia que si bien ya no tiene el recurso a las armas, sigue estando latente en algunos círculos de nuestra sociedad. Todavía hay gente que cree firmemente que este pueblo (el vasco) tiene un enemigo, encarnado en sus «fuerzas de ocupación» españolas y que, como enemigo, merece la agresión. Esa forma de entender la realidad, dentro de las viejas dinámicas de odio y confrontación, genera una violencia que no se debería banalizar ni hacer pasar por un simple enfrentamiento en un bar entre personas que no se caen bien. Pero el despropósito de la petición de la Fiscalía es tal que, si no fuera por la gravedad de los cargos, toda esta cuestión resultaría ridícula. El problema, además del serio peligro en el que están los procesados y el dolor que esta situación genera a sus familias, es que es un síntoma más del inmovilismo y la actitud vengativa y punitiva del Gobierno y de un sector del poder judicial de este país (y me refiero a España). Este inmovilismo -también reflejado en la negativa a entablar un diálogo sobre la dispersión, los abusos policiales o torturas, el reconocimiento de las víctimas de los GAL como víctimas del terrorismo...- pone serias trabas al necesario proceso de convivencia y restauración.
En contra del inmovilismo habló claramente Chema Herzog, entonces concejal del PP de Errenteria, en ese gran episodio de ‘Salvados’ grabado en 2013, dos años después del fin de la actividad terrorista de ETA. Al final del episodio, Herzog dice lo siguiente: «La convivencia se basa en el cese del agravio, porque el agravio lleva al rencor, y el rencor a la venganza [...]. Si queremos convivencia, tenemos que tener clara la idea de justicia y reparación. Todas las personas tienen que bajarse de su eterna reclamación [...] poner un límite a su rencor porque si no, esto se perpetuará». Poco antes de llegar Évole a Errenteria para grabar el documental se habían celebrado unas jornadas en las que participaron víctimas tanto de ETA como de abusos policiales, de los GAL y de otros grupos de extrema derecha, y en las que el Ayuntamiento, con Julen Mendoza en la alcaldía, tuvo un papel fundamental. El alcalde sembró entonces la semilla de lo que sería el homenaje en exclusiva hecho a las víctimas de ETA la semana pasada. Ya en 2013 reconocía frente a las cámaras que la historia de «lo que aquí ha pasado» no se podía cerrar en falso y que había que dar a las víctimas de ETA el reconocimiento que se merecían. Évole entrevistó también a Miguel Buen, que participó tanto en el homenaje del pasado 28 de junio como en aquellas históricas jornadas. Fue alcalde de Errenteria por el PSE-PSOE durante diecisiete años. Parte de la entrevista se realiza en la Casa del Pueblo, junto con otros compañeros de partido que narran las agresiones que allí sufrieron: veintiocho ataques contabilizados, con cócteles molotov, gasolina, una vez incluso les entraron en la Casa y les hicieron paseíllo para sacarlos a palos. Al alcalde de entonces, José María Gurrutxaga, le persiguieron a golpes por el pueblo, dándole una paliza que casi le deja muerto. Entonces, es lógico que la agresión de Alsasua a muchos les haga recordar las prácticas fascistas de aquellos años. Por eso no se puede obviar el contexto en el que esta se produjo ni minimizar su gravedad. Pero tampoco se puede manipular la realidad al punto de convertir a los siete encausados en chivos expiatorios para satisfacer quién sabe qué intereses políticos, qué deseos de venganza, qué razón punitiva o qué ideología enquistada en, también, la lógica de conflicto.
Paradojas de la historia, Errenteria se ha convertido en un ejemplo en el camino hacia la deslegitimación de la violencia, a pesar de haber sido uno de los municipios más conflictivos de Euskadi, como demuestra el informe sobre violaciones de derechos humanos y hechos violentos acaecidos en esta localidad guipuzcoana de 1956 a 2012, encargado por el Ayuntamiento con la aprobación del PSE, PNV, PP, Ezker Anitza y Bildu. El acto del 28 de junio en el que Mendoza, sin eufemismos ni rodeos, pidió perdón por cualquier daño u ofensa hecha por él o su ayuntamiento a las víctimas de ETA, se suma al trabajo que llevan años haciendo para restaurar la convivencia en ese municipio.

Herzog, en el mismo episodio, se quejaba de que a 470 kilómetros de distancia (o sea, Madrid), están jugando a azuzarnos a unos contra otros por intereses espurios (sus palabras). En 2017, y tras la petición de la Fiscalía en el ‘caso Alsasua’, sus palabras cobran nueva importancia. Mientras que en Euskadi se producen avances como el caso de Errenteria, grupos de trabajo como la Ponencia de Memoria y Convivencia en el Parlamento vasco (con la ausencia del PP) o iniciativas de base como las tomadas por el colectivo Eraikiz, formado por familiares de víctimas de ETA y de violencias de diverso signo, desde el Gobierno español y un sector del poder judicial ajustan las tuercas al máximo y hacen, de un crimen sin duda despreciable y condenable, un caso ejemplar de desproporcionalidad y revanchismo.

sábado, 15 de julio de 2017

14 julio 2017 (8) Tiempo (opinión)

14 julio 2017 



La utilización partidaria del terrorismo Es irritante la distancia con la que sectores vinculados a la "nueva política" observan el fenómeno terrorista

El 29 de enero de 1981, el ingeniero jefe de la central nuclear de Lemóniz, Jose Maria Ryan, fue secuestrado por ETA. A cambio de liberar con vida a Ryan, la organización terrorista exigió que la central, todavía en construcción, fuera demolida en el plazo de una semana. La esposa y los cinco hijos del ingeniero aparecieron en televisión pidiendo la liberación del secuestrado y la sociedad vasca se movilizó de forma masiva. Bilbao fue testigo de la hasta ese momento mayor manifestación de la historia de la ciudad.
No hubo nada que hacer. El 6 de febrero el cadáver de Ryan aparecía en un camino forestal, atado y amordazado, y con un disparo en la cabeza. El impacto de la noticia fue enorme en toda España. El 9 de febrero se produjo un hecho sin precedentes: una huelga general contra ETA, convocada por PNV, PSEPSOE, PCE y Euskadiko Ezquerra, y los sindicatos UGT, CCOO y ELA-STV, paralizaba Euskadi. El asesinato de Ryan fue la primera vez en la que estaba plenamente justificado hablar de un antes y un después en la batalla contra el terrorismo. Hace de aquello 36 años. Un largo y penoso trayecto el recorrido hasta llegar aquí.
Todavía tuvimos que asistir a desgracias aún mayores, y vivir otros sucesos de similar o mayor repercusión social y política. En 1987 Hipercor también supuso un antes y un después devastador que, además de incrementar la implicación de la ciudadanía en el combate contra el terrorismo, tuvo otras consecuencias menos visibles pero de gran importancia política. La primera de ellas fue involucrar a todo el PSOE en esa lucha.
Los socialistas, en aquella época, y en el ejercicio del poder, todavía miraban de reojo y con desconfianza todo lo que tenía que ver con la actividad policial. El atentado en el centro comercial barcelonés provocó un amago de dimisión en bloque de la cúpula del Ministerio del Interior. La grave crisis abierta, de la que apenas se ha escrito, se resolvió con el Pacto de Madrid contra el terrorismo, sellado meses después por todos los partidos políticos con representación parlamentaria. Pacto precursor de los que un año después se firmaron en el País Vasco, el Pacto de Ajuria Enea, y en Navarra.
El segundo efecto colateral relevante del atentado de Hipercor está relacionado con la actividad de Terra Lliure. Hipercor precipitó la disolución de la organización terrorista catalana, que decidió su autodisolución en 1991. Fue un proceso muy rápido, máxime si tenemos en cuenta que todavía en aquel año de 1987 una bomba de Terra Lliure colocada en el juzgado de Borjas Blancas (Lleida) provocó la muerte de una vecina del edificio. El clima social creado por este suceso y el atentado de Hipercor fue clave para que los terroristas decidieran abandonar el camino de la violencia. Lo que ocurrió después, permanece en gran parte en la oscuridad. Lo cierto es que en 1996 ya no quedaba ningún miembro de Terra Lliure en la cárcel.

Respeto a las víctimas

Ahora, cumplidos 20 años del episodio de violencia terrorista que mayor movilización social generó en España, el secuestro y asesinato de Miguel Angel Blanco, quizás fuera llegado el momento de contar alas nuevas generaciones de españoles, a esas para las que parece que el pasado es poco más que un accidente, hasta que punto el terrorismo marcó a este país, el elevadísimo precio pagado para lograr su superación, y que ya es hora de que también ellas rindan respeto a las víctimas y a los que jugaron un papel más relevante en su desaparición.
Resulta a veces irritante comprobar la distancia, cuando no el desprecio, con la que ciertos sectores vinculados a la "nueva política" analizan un fenómeno que ha dejado infinidad de dramas humanos y profundos surcos en la sociedad española. El rechazo del grupo que gobierna el Ayuntamiento de Madrid a colocar en la fachada de la casa consistorial un cartel recordando a Miguel Ángel Blanco es un buen ejemplo de lo que digo. Pero también lo son actitudes como el manoseo de aquella figura por parte del PP o la apropiación indebida de la que hizo gala en su discurso congresual el líder del PSOE ("Somos la izquierda que puso fin al terrorismo de ETA").
Y mal podremos exigir a los jóvenes reconocimiento del sacrificio, lealtad y sentido de la Justicia si seguimos utilizando el terrorismo de forma partidista.

Opinión:

Excelente artículo de Agustín Valladolid en todo cuanto menciona al hablar de lo ocurrido con los actos en homenaje a Miguel Angel Blanco, especialmente a nivel partidista.
En cuanto al párrafo en el que habla del final de Terra Lliure, mucho tienen que explicar los entonces presidentes del Gobierno español y catalán, José María Aznar y Jordi Pujol respectivamente. Aquella famosa frase de que había que pensar en “la normalización de la vida social en Cataluña” y proceder a la puesta en libertad de diferentes miembros de la banda terrorista Terra Lliure fue demoledora para gran cantidad de víctimas de esa banda.
Como datos a consultar ofrezco los siguientes enlaces… de algunas de las gestiones realizadas hace mas de 20 años…




http://eltrasteroazul.blogspot.com.es/2011/10/4-abril-1995.html

14 julio 2017 (7) La Vanguardia (opinión)

14 julio 2017



Sindicato Policía pide que homenajes sean para todas las víctimas del terrorismo

La Agrupación Reformista de Policías (ARP) ha solicitado hoy que los actos en homenaje a víctimas del terrorismo no se celebren con nombres propios, para evitar que nadie que haya padecido sus consecuencias "quede relegado al ostracismo" y su caso "no tenga el reconocimiento merecido".
Este sindicato ha remitido un escrito a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, ante la "polarización" que se ha producido con motivo del veinte aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco.
Bajo su criterio, no se debe acusar a unos u otros de ser más o menos considerados con la memoria de los fallecidos por ser de una militancia u otra, ya que lo importante para crear una sociedad unida y fuerte contra el terror es no olvidar a ninguna víctima.
Por ello, ha solicitado que no se organicen actos con nombres propios para homenajear a las víctimas, de manera que su significado pueda ampliarse a todos los afectados, sin que esto reste importancia a los casos excepcionales y simbólicos.
Al tiempo que ha aclarado que considera "respetuoso y merecido" el homenaje póstumo que desde las administraciones se realiza para utilizar sus nombres en calles, avenidas y plazas de aquellas ciudades o pueblos donde nacieron o dejaron su impronta.
Por último, han recordado que al igual que hubo asesinatos dentro de la clase política y la sociedad civil, no merece ser descuidada tampoco la memoria de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y de las fuerzas armadas, quienes se han expuesto para defender de la seguridad de los españoles.

Opinión:

Excelente propuesta la presentada por este Sindicato… ahora me gustaría recordar que el 6 de junio de 2015 se cumplieron 40 años del primer atentado mortal de la banda terrorista ETA en Catalunya.
Como anécdota que resume perfectamente la intención de mi comentario, solo recordar que aquel sábado hablé con la hija de Ovidio Díaz… nadie más había contactado con ella…
A buen entendedor…